La adolescencia trae cambios reales en el ánimo, la privacidad, las amistades, el sueño y la identidad. Una semana difícil no significa automáticamente que necesita terapia. Importan el patrón, la intensidad, la duración y el impacto.
Cambios que merecen atención
- Alejarse de amistades, familia o actividades
- Baja persistente en el rendimiento escolar
- Cambios importantes en sueño o apetito
- Pánico, enojo, desesperanza o irritabilidad frecuentes
- Conductas de riesgo, sustancias, autolesión o hablar de muerte
Cómo comenzar la conversación
Escoge un momento tranquilo. Describe lo que observas sin acusar: ‘Has dejado de ver a tus amistades y pareces agotado. Me importas y quiero entender.’ Escucha antes de ofrecer soluciones.
Qué puede ofrecer la terapia
La terapia ofrece un espacio privado y apropiado para la edad donde puede comprender emociones, desarrollar habilidades y practicar comunicación. Los padres suelen participar de manera que apoye el progreso y respete la confidencialidad apropiada.
Preocupaciones urgentes
Toma en serio cualquier conversación sobre suicidio o autolesión. Pregunta directamente, quédate con el adolescente, retira peligros inmediatos y llama o envía un mensaje al 988 o busca atención de emergencia. Preguntar no le pone la idea en la cabeza.
Un próximo paso
Healing Hands Mental Health ofrece terapia bilingüe, presencial en Hialeah y por telesalud en Florida. Una primera conversación puede ayudarte a decidir si este apoyo es adecuado para ti.